
Me pareció muy acertada la ponencia de Luis Ríos "La interpretación de la naturaleza humana: prejuicios y preconceptos", ya que considero que uno de los pilares sobre los que se ha construido la biología que tenemos hoy día es precisamente una concepción determinada acerca de la naturaleza humana. Dicha concepción quedó perfectamente explicada en la ponencia de Luis (la escena de los hombres-mono de Kubrick hablaba por sí sola) así como la insistente propaganda dentro y fuera de la ciencia que de ella se ha hecho.
Personalmente, eché en falta más muestras de estudios científicos que aportaran una visión diferente, y a este respecto he encontrado en la web una traducción al español comentada del ya clásico "Body Pleasure and the Origins of Violence" de James W. Prescott:
Este artículo, que se publicó originalmente en 1975, apunta a que la "naturaleza humana" (entendida en términos de sociabilidad o bien de tendencia a la violencia) no está predeterminada sino que se desarrolla en un sentido u otro fundamentalmente durante dos fases cruciales del desarrollo ontogenético: La primera infancia y la adolescencia. Tras comparar a medio centenar de sociedades indígenas de todo el mundo, concluye que:
Las sociedades que proveen a sus infantes una gran cantidad de afecto físico ("cuidado amoroso y tierno") se caracterizan posteriormente con adultos relativamente no violentos. En 36 de 49 culturas estudiadas, un alto grado de afecto de los infantes estuvo asociado con una bajo grado de violencia física entre adultos—y viceversa. Cuando las 13 excepciones fueron investigadas, se encontró que la violencia de todas estas culturas excepto una (la de la tribu Jívaro de Sudamérica) pudieron ser explicadas por la presencia, o mejor por la abstención de comportamiento sexual antes del matrimonio.
Y también:
La fuerza de la teoría de la violencia, causada por la privación en las dos fases del desarrollo es más vividamente ilustrada cuando se contrastan las sociedades que presentan altas ratas de afecto físico durante la infancia y adolescencia en contraste con aquellas sociedades que presentan consistentemente un bajo afecto físico para ambas fases del desarrollo. Las estadísticas asociadas con esta relación son extraordinarias: La probabilidad de que una sociedad que sea físicamente violenta, si ésta está inclinada al afecto físico hacia sus infantes y a es tolerante al comportamiento sexual premarital, es de 2 por ciento (48/49). La probabilidad de que esta relación ocurra por casualidad es de 125.000 a 1. No se de ninguna otra variable del desarrollo que tenga tan alto grado de validez predictiva. Así, parece que tenemos un principio firmemente establecido: las sociedades humanas físicamente afectuosas tienen un alto grado de improbabilidad de presentar violencia física. (negritas mías)
Las sociedades que proveen a sus infantes una gran cantidad de afecto físico ("cuidado amoroso y tierno") se caracterizan posteriormente con adultos relativamente no violentos. En 36 de 49 culturas estudiadas, un alto grado de afecto de los infantes estuvo asociado con una bajo grado de violencia física entre adultos—y viceversa. Cuando las 13 excepciones fueron investigadas, se encontró que la violencia de todas estas culturas excepto una (la de la tribu Jívaro de Sudamérica) pudieron ser explicadas por la presencia, o mejor por la abstención de comportamiento sexual antes del matrimonio.
Y también:
La fuerza de la teoría de la violencia, causada por la privación en las dos fases del desarrollo es más vividamente ilustrada cuando se contrastan las sociedades que presentan altas ratas de afecto físico durante la infancia y adolescencia en contraste con aquellas sociedades que presentan consistentemente un bajo afecto físico para ambas fases del desarrollo. Las estadísticas asociadas con esta relación son extraordinarias: La probabilidad de que una sociedad que sea físicamente violenta, si ésta está inclinada al afecto físico hacia sus infantes y a es tolerante al comportamiento sexual premarital, es de 2 por ciento (48/49). La probabilidad de que esta relación ocurra por casualidad es de 125.000 a 1. No se de ninguna otra variable del desarrollo que tenga tan alto grado de validez predictiva. Así, parece que tenemos un principio firmemente establecido: las sociedades humanas físicamente afectuosas tienen un alto grado de improbabilidad de presentar violencia física. (negritas mías)
Así, según el estudio original, todas las sociedades con elevados niveles de violencia en la adultez presentan o bien baja afectividad hacia la infancia o bien represión sexual hacia la adolescencia excepto una (los jívaro). Aquí parece que hay una errata en la versión html del artículo, ya que según la tabla 3 serían los zuni y no los jívaro los que se saldrían de la norma. De todos modos, tal y como se explica, tanto los zuni como los jívaro fueron posteriormente investigados y reclasificados asignando un valor predictivo del 100% a la hipótesis de Prescott (o sea, ¡sin excepciones!). También he detectado un error, esta vez de traducción a la versión española, en la tabla 1: Donde dice “bajo bienestar” en el original pone "low display of wealth", algo así como “escasa exhibición u ostentación de riquezas”.